Los animales abandonados están predispuestos a una serie de enfermedades, ya que se encuentran débiles, con una alimentación deficiente, y muchas veces se trata de cachorros que no han alcanzado a adquirir la inmunidad materna. Las principales enfermedades que aquejan a los cachorros, son el distemper y parvovirus, ambas enfermedades producidas por un virus, y son de muy mal pronóstico si no son tratadas en forma adecuada.
Es
común ver animales en estado de desnutrición y alteraciones
gástricas producto de la alimentación a base de basura.
Un
estado de alimentación deficiente, sumado a las pocas ganas
de vivir (se deprimen) los llevan a adquirir fácilmente enfermedades
tales como la sarna y tiña, ambas patologías dérmicas
producidas, la primera, por un acaro, y la segunda por un hongo. Por
accidentes, o por la crueldad humana es muy común ver animales
mutilados, atrapados en trampas de conejo, sin ojo (producto probablemente
de piedras lanzadas) o estrangulados producto de la soga con la cual
lo abandonaron y amarraron.